28 Noviembre 2022

Los mayores de Vallecas, maltratados testigos de nuestra memoria

Publicado en Opinión

OPINIÓN | Pablo García-Rojo, politólogo

Pablo García-Rojo | Cartas de los Lectores
Reflexionar sobre la desigualdad suele llevar al análisis de los comparativos de renta familiar disponible como punto de partida y conlleva, en ocasiones, una sensación de injusta estigmatización de su población. Estén seguros que Vallecas, y dentro de ella barrios como San Diego, Entrevías y El Pozo, se sitúan en los niveles de menor renta familiar de los barrios y distritos de Madrid y de su Comunidad Autónoma.



Con origen en el Atlas de Distribución de Renta de los Hogares del Instituto Nacional de Estadística una información periodista del diario económico Expansión (12/9/2019) señalaba que la media de rentas de un hogar en Puente de Vallecas (25.029 euros) resultaba menor en cuantía a la de un solo individuo que viviera en el distrito de Chamartín (26.000 euros), el distrito que supera en más de 2,6 veces a Puente de Vallecas en renta media por hogar con 65.260 euros.

La realidad de nuestros mayores en Puente de Vallecas resulta igualmente gráfica, desalentadora e injusta para que ahora deban soportar el peso de unas mentiras que, no por más repetidas, dejan de ser la cínica máscara del embuste. Varios indicadores dejan a las claras esta escandalosa situación. Los servicios estadísticos del Ayuntamiento de Madrid muestran a Puente de Vallecas como el Distrito con mayor número de perceptores de pensiones no contributivas, con un total de 1.320 a fecha de 2021, con los barrios de Numancia (256) y San Diego (248) a la cabeza. De entre ellos, 931 son mujeres (70,5 %).

Según la estadística municipal, a uno de enero de 2022, los y las pensionistas con más bajas pensiones contributivas de Madrid residen en Puente de Vallecas (1.034 euros de media); también aquí salen perdiendo las mujeres (reciben 836 euros frente a los 1.285 euros de media en los hombres), que se quedan a 211 euros de la media municipal de las pensiones contributivas de las mujeres madrileñas.

Por otro lado, si atendemos a los indicadores de esperanza de vida más recientes encontramos a Puente de Vallecas en el último puesto en esperanza de vida de los varones madrileños (81,3 años), mientras que en Villa de Vallecas son las mujeres las madrileñas con menos esperanza de vida (86,2 años).

La esperanza de vida media que en la ciudad de Madrid es de 82,8 años para los hombres y de 87,8 años para las mujeres, alcanzando sus máximos indicadores en los distritos de Chamartín para los hombres (84,3%) y Ciudad Lineal para las mujeres (88,7). Chamartín es, por cierto, el distrito con mayor renta familiar de la ciudad de Madrid.

En cuanto a la esperanza de vida pasados los 65 años, el distrito con peor dato es para las mujeres de Villa de Vallecas, seguido por Usera y Carabanchel (no se superan los 25 años de vida pasada la jubilación). En el caso de los hombres, en Villa de Vallecas repite y en Puente de Vallecas y Usera no superan los 20 años adicionales de vida. A ello habría que añadir que algo más de once mil vallecanos y vallecanas mayores de 65 años viven en soledad, deseada o no en la mayoría de las ocasiones.

La esperanza de vida de los vallecanos es inferior, en varios años, a la de los ciudadanos de los barrios con mayor nivel económico de la ciudad de Madrid. (© Foto: L. HERRERA / Vallecasweb.com)La esperanza de vida de los vallecanos es inferior, en varios años, a la de los ciudadanos de los barrios con mayor nivel económico de la ciudad de Madrid. (© Foto: L. HERRERA / Vallecasweb.com)

Por desgracia, el impacto del Covid en nuestra sociedad no puede más que haber hecho empeorar esta situación. Muy a las claras, la adversa situación socioeconómica de nuestros mayores vallecanos determina las condiciones socio sanitarias en las que se desarrolla su vida, y correlaciona al alza con la probabilidad de muerte a más temprana edad, mientras el caos se extiende ahora en las urgencias de Atención Primaria.

El denominado ranking de vulnerabilidad elaborado por el Ayuntamiento de Madrid sitúa a San Cristóbal (Villaverde; 17.786 euros) como único barrio por debajo de los niveles de renta media por hogar con respecto a los vallecanos barrios de San Diego (19.764 euros), Entrevías (20.936 euros) o Portazgo (22.797 euros). Los seis barrios de Puente de Vallecas: San Diego, Entrevías-Pozo, Numancia, Portazgo, Palomeras Sureste y Palomeras Bajas, por ese orden, están entre los siete barrios más vulnerables de la ciudad de Madrid (el quinto puesto es para San Cristóbal, en Villaverde). Hay que puntualizar, lo son pasado ya casi el medio siglo desde la llegada de la democracia a España y después de más de 30 años de gobierno de la derecha en Madrid. Obvio decir que estamos ante una injusticia histórica con los más mayores y su descendencia, cuyo testigo recogen los flujos de población migratoria que van llegando al Distrito.

Vallecas fue anexionada al Ayuntamiento de Madrid a finales del año 1950, como otros doce municipios cercanos a la ciudad. Para muchos hombres y mujeres de Vallecas, bien siendo infantes en el momento de aquella efeméride, bien viniendo al mundo en aquel inicio de década (y a los efectos en los años posteriores) o bien llegando en el aluvión de la inmigración desde el campo a la otrora “Vallecas de los años de barro” (Rodolfo Serrano, sic.), el resultado al pasar de los años y el progreso de la ciudad y de la Comunidad de Madrid —sus más cercanos marcos de referencia— arroja un balance deficitario e injusto.

Las actuales instituciones madrileñas, que muchos ya solo recuerdan gobernadas por la derecha (desde 1989 en el Ayuntamiento y desde 1995 en la Comunidad de Madrid), poco o nada han hecho por saldar la deuda del reequilibrio territorial debida a Vallecas.

Aquellas y aquellos vallecanos que en los años de finales de la autarquía, el inicio del desarrollismo y el posterior tardofranquismo, aportaron su trabajo y su sacrificio como el que más, cuando no la represión o el encarcelamiento, y alumbraron un movimiento vecinal y una movilización política por la democracia y los derechos sociales cuyos ecos perviven hoy, han acabado siendo la franja de población menos beneficiada por la prosperidad económica. La actual situación de crisis energética y subida inflacionaria de los precios como consecuencia de la guerra de Ucrania acentúa esta dramática situación.

¿Hubiera sido distinto manteniendo Vallecas sus propias instituciones de gobierno municipal y, llegada la democracia y los procesos de descentralización autonómica y municipal, actuar como un actor político con personalidad y peso propios? La pregunta me resulta inevitable aun siendo de difícil respuesta. Pero, ¿podría haber ido peor?

Los depositarios de la memoria histórica más inmediata de Vallecas se han llevado la peor parte, y han de soportar hoy, para mayor escarnio, la impostura del gobierno autonómico en la gestión de sus residencias.

(*) Pablo García-Rojo es politólogo de Vallecas. Ha sido concejal en el Ayuntamiento de Madrid y diputado en la Comunidad de Madrid por el PSOE.

(*) En la imagen que abre esta información: unos ancianos caminan por el Parque Lineal de Palomeras, en Puente de Vallecas. (© Foto: L. HERRERA / Vallecasweb.com)